Me interesas tú. Y tú. E incluso tú. Tu vida actual, tu presente cercano, tu acto más trivial.
Quiero tu historia, tu tedio, tu aburrimiento y tu alegría. Tu felicidad y tu tristeza, tu emoción y tu frialdad, tu sinceridad y tus mentiras.
Necesito tus arrugas, tus ojeras, tu sudor y la pelusa de tu ombligo. Los pelos de tus dedos, tus uñas deformes, los mocos de tu nariz y tu pubis mal depilado.
Me cautivan tus talones hinchados por los tacones y la incómoda rozadura roja de tu cuello al roce con la camisa, demasiado ceñida por la corbata. Y cómo sonríes, cómo no le das importancia.
Pido tu día a día, lo que haces y luego olvidas. Lo que haces y luego quieres olvidar. Tu vergüenza es lo más interesante.
Tu sonrojo es lo que me hace grande.
No hay comentarios:
Publicar un comentario