martes, 13 de noviembre de 2012

Sobre "El lobo estepario", de Hermann Hesse

TRACTAT 
DEL
PERRO DE CAMPO

NO PARA CUALQUIERA


Erase una vez un individuo, de nombre Prieto, llamado perrete de campo. Andaba en dos pies, llevaba vestidos (entiéndase, es una traducción anticuada ya, cambiemos vestidos por ropas, de varón) y era un hombre, pero en el fondo era un cánido de montaña. Había aprendido mucho de lo que  personas con buen entendimiento pueden aprender, y era un hombre bastante inteligente/listo. Pero lo que no había aprendido era una cosa: a estar satisfecho de sí mismo y de su vida. Esto no pudo conseguirlo. 
Acaso ello proviniera de que en el fondo de su corazón sabía (o creía saber) en todo momento que no era realmente un ser humano, sino un perro o un zorro. Que discutan los inteligentes acerca de si era en realidad un cánido, si en alguna ocasión, acaso antes de su nacimiento ya, había sido convertido por arte de encantamiento de perro en hombre (esta versión mola, pero me acerca a los hombres lobos depilados de Crepúsculo!! FAIL! ), o si había nacido desde luego hombre, pero dotado del alma de un zorro y poseído o dominado por ella, o por último, si esta creencia de ser un perro no era más que un producto de su imaginación o de un estado patológico.
Ahora bien, a nuestro perrete le ocurría, como a todos los seres mixtos, que, en cuanto a su sentimiento, vivía naturalmente unas veces como lobo, otras como hombre; pero que cuando era lobo, el hombre en su interior estaba siempre en acecho, observando, enjuiciando y criticando, y en las épocas en que era hombre, hacía el lobo otro tanto. Por ejemplo, cuando Prieto en su calidad de hombre tenía un bello pensamiento, o experimentaba una sensación noble y delicada, o ejecutaba una de las llamadas buenas acciones (un día de estos tontos, de anuncio de televisión), entonces el perro que llevaba dentro enseñaba los dientes, se reía y le mostraba con sangriento sarcasmo cuán ridícula le resultaba toda esta distinguida farsa a un zorro depredador, a un perro que en su corazón tenía perfecta conciencia de lo que le sentaba bien, y desde el punto de vista del cánido toda acción humana tenía entonces que resultar horriblemente cómica y absurda, estúpida y vana. Pero exactamente lo mismo ocurría cuando Prieto se sentía zorro y obraba como tal, cuando le enseñaba los dientes a los demás, cuando respiraba odio y enemiga terribles hacia todos los hombres y sus maneras y costumbres mentidas y desnaturalizadas. Entonces era cuando se ponía en acecho en él precisamente la parte de hombre que llevaba, lo llamaba animal y bestia y le echaba a perder y le corrompía toda la satisfacción en su esencia de cánido, simple, salvaje y llena de salud. (...)


Madre mía qué bien empieza este libro y cómo la pifia al final. ¡Ay! ¡Hermann Hermann! Tanta droga con el tiempo resulta nociva. 
Pensaba hacer un crítica constructiva, una especie de crítica literaria en plan "soy un tipo culto y leído, lo suficiente como para opinar sobre una obra que ya pertenece a los clásicos". Pero me da pereza, hay personajes que cuestan interpretar más que otros...y el de pedante cultureta es uno de ellos. Otro día, lo prometo.

Peeeero eso no significa que no vaya a dar mi opinión sobre el libro: Decepcionante, no hay explosiones, ni muertes de verdad, ni lobos hambrientos y agresivos, ni amputaciones, ni te salpica la sangre ni ná de ná. La Biblia resulta más entretenida.
Si a alguien le gusta el realismo mágico que se aguante el tostón del principio y que disfrute el final.
Si por el contrario es vd. más cuerdo, disfrute el principio y tenga paciencia con el final, y no, no espere que mejore.

Un apunte curioso con cierto tono machista: el libro empieza a ir hacia abajo cuando aparece una mujer. Una chica libertina de esas, que no friegan, ni preparan sándwiches, ni llevan velo en la iglesia...una fulana. Ya no hay decencia en este país, desde que se fue el gran Otto, no se ha entrado en vereda. Angela lo intenta, de verdad, pero ya no es lo que era, aunque se ponga un pincho en la cabeza.

Con ésto termino, que estoy metiendo demasiados detalles sólo para gente rápida y que sepa de lo que estoy hablando. Definitivamente esto "no es para cualquiera".


PD: el libro lo empieza narrando un chaval, ¿Alguien sabe qué paso con el niño ese? ¿Se lo comió el lobo? ¿Lo sodomizó Harry influido por su amigo Pablo? Que alguien me lo explique...

viernes, 19 de octubre de 2012

Como luchar contra la gravedad.


Y esta noche después de la sinceridad, me despedí y, mientras me ponía el MP3 sólo pude sonreír y murmurar: qué hijo de puta...



Feliz
¿Has olvidado?
Anhelo.
No lo hicieron.
Presentado,expropiados.
Reír es un acontecimiento triste
resultado de la verdad.
Verdad.
Análisis imposible.
Fingir teatro.
Ríase solo,
y la gravedad.
Feliz, justo,
olvida lo que no se.
No.
No se.

domingo, 8 de julio de 2012

De la sociedad que nos espera...

Ayer por la noche, sábado, había quedado con unos colegas en un lugar habitual de encuentro nocturno en Sevilla.
Dicho lugar es una plaza, y en uno de sus lados hay un hueco entre el fin de la plaza propiamente dicha (delimitada visualmente por bancos y árboles) y los edificios colindantes. Es un lugar perfecto para aparcar motos. Todos los que vamos lo hacemos, los que viven allí y no tienen plaza de aparcamiento lo hacen, el dueño del bar de la plaza lo hace.
No es legal, claro, pero no molesta a nadie, la policía lo respeta y existe un acuerdo tácito por el cual ese hueco queda libre para las motos y los que tenemos motos no molestamos y ocupamos otros lugares de la plaza ni, por supuesto, tapamos una puerta de entrada al edificio.


Este tipo de acuerdos tácitos eran lo único que hacían que pudiera mantener una pequeña esperanza sobre el ser humano, la sociedad y, especialmente, el individuo.


Ya no


En la plaza había unos niños jugando al fútbol, eran las 21:30 o 22:00 y los padres estaban en el bar. Una escena típica, de esas que dan vida a la ciudad.
Eran tres niños, dos pequeños de entre 7 u 8 años y uno mayor, con 10 u 11 años, grande, gordo y abusón.
Usaban como portería los dos árboles que se encuentran en los extremos del improvisado pero aceptado aparca-motos y nosotros, amables pero firmes les dijimos que tuvieran cuidado con las motos. Mirábamos a los padres y ellos pasaban, si había que decir algo a los niños se lo gritaban desde la mesa del bar.
En varias ocasiones los niños, especialmente el gordo, metieron balonazos fuertes y los padres, desde su búnquer de metal ruidoso y alcohol abundante les gritaban que tuvieran cuidado. Obviamente los niños no hacían caso.
Especialmente el gordo.


No deberías ser tan duro con el pobre niño, Prieto. Sí, debo serlo. Era gordo. Si alguno de mis lectores lo es, lo siento, pero no tengo respeto ni piedad por las personas cuya obesidad no se deba a una enfermedad.
Es importante este niño, porque explica mucho sobre la actitud de los padres con los que tendría una discusión 15 minutos más tarde. (uy! spolier)
Este niño le dio una patada en la boca a su hermano pequeño y, mientras el agredido iba a pedir explicaciones al árbitro, el agresor tomó la pelota y se alejó lo más que pudo.
Papi-árbitro empezó a gritar, pero la amonestación no surgió efecto. Así que fue a tomarle del brazo, pero el niño, aun gordo, corrió mientras le insultaba y se puso detrás de una valla. Se había ganado la roja directa, como yo me la gané alguna que otra vez...directamente marcada en la cara la silueta de la mano de mi madre, en un magenta bermellón muy gracioso.
Pero deber ser que el reglamento ha cambiado.
La amonestación fue leve, al banquillo un rato y ya estaba jugando de nuevo a los 10 minutos.


Bravo. Bravo. Bravísimo.


Los balones seguían llegando, cada vez con mayor violencia, hacía las motos o hacía el otro extremo del campo de juego. Finalmente y sin que extrañase a nadie, el balón se acercó, con velocidad y trayectoria recta hacia mi moto.
La matrícula sale volando.
Mi mejor amigo, un hombre de 1'80, que hace ejercicio casi diario (maldito copiota), que ha visto demasiadas películas y series de moteros y mafia, pero que mantiene la decencia de un diplomático británico (una mezcla explosiva eh!) fue directamente ha hablar con los padres de los niños: los responsables legales y los responsables educativos.
Mientras yo tomaba la matrícula del suelo y controlaba a Hulk.
Difícil tarea.
Por si alguien no se ha percatado las motos tienen una sola matrícula, es decir, que por un momento me vi sin forma de irme a casa salvo en grúa. Adiós noche divertida con colegas.
Afortunadamente, con la pericia mecánica de un colega conseguimos enganchar la matrícula por un tornillo y así volver a casa con tranquilidad.


Volvamos a la historia:
Nos acercamos a los respetables adultos y lo que nos encontramos es a tres hombres y dos mujeres. Uno de los hombres quería apaciguar la situación, en un alarde de sentido común, dándose cuenta de que eramos más y mas jóvenes; otro, el dueño del bar, era un cabrón diplomático con el que tuve una entretenida batalla dialéctica al más puro estilo victoriano: sonrisa por delante, puyazo por detrás, pero conseguimos entendernos y aceptamos las partes de culpa (pero él no era responsable de ninguno de los niños, así que no me vale) y finalmente el tercer elemento, el padre del niño gordo: primero quiso arreglar las cosas pagándome la matrícula (no soy su niño, señor, no pude parar mi rabieta comprándome chuches) y después solo quería defender a su hijo alegando que las motos no se pueden aparcar ahí.
También había dos mujeres, una que no quiso levantarse y la otra la madre del niño gordo. ¿Conocéis a esas marujas que se creen en posesión de la verdad y que discuten con acritud chulesca porque saben que jamás van a recibir una hostia merecida, porque es ilegal y tiene las de ganar? Pues eso. Una señora que solo quería defender a su niño, que no quiso pedir perdón, que me culpaba por dejar la moto ahí y que amenazaba con llamar a la policía. Se las tuvo que ver con el tipo duro, duelo de titanes.
Sinceramente menos mal que estaba el dueño del bar y que consiguió aplacarme. Si no de ahí salimos mal. Muy mal.
Aun me río con el argumento: tu no tienes que tener la moto ahí aparcada. Y eso ya anula por completo la lógica de decirle a los niños que se pongan en los dos árboles de al lado por si acaso le dan a una moto. Claro, como es ilegal que estén ahí, ¡vamos a romper matrículas y espejos! Porque respetarnos es demasiado para la sociedad del "tengo derecho" y la prohibición, claro.
Y cuando digo eso el padre del niño gordo me dice: ¿Y dónde se ponen? ¿Qué pasa que no pueden jugar los niños?
No recuerdo haber dicho eso, caballero, solo que no jueguen donde es potencialmente peligroso para los bienes (caros, muy caros) de otras personas.
Pero es que si se ponen donde tú dices, me responde, dan al edificio y se quejan los vecinos.
¡Vaya! entonces mejor que rompan motos, que, primero hacen de parapeto para que no de al edificio (los típicos daños estructurales inmobiliarios por culpa de balonazos son muy peligrosos) y, segundo, con suerte no estarán los dueños cerca de las motos y no se enterarán de nada.
Bah.


Pues, finalmente, tuve que agachar la cabeza, sin recibir una disculpa, con la matrícula de la moto en la mano.


¡Viva!


Las conclusiones no las voy a sacar yo, que ya lo hice in situ, las vais a sacar vosotros, si es que alguien me está leyendo.


Lo más gracioso es que presento esta escena a los implicados y seguramente dirían que: "¡hay qué ver! no hay derecho" o "ya no hay educación".
Hipocresía por todas partes.




PD: la matrícula parece arreglada.



martes, 3 de julio de 2012

De la opinión y el prejuicio....en el arte

De nuevo vuelvo al estilo original, después de unas entradas distintas y de un tiempo de descanso mental.
comenzaré, como era habitual, con la definición oficial de los términos a comentar:

Opinión: Grado de posesión de la verdad respecto de un conocimiento que se afirma como verdadero sin tener garantía de su validez. Se contrapone a la certeza como posesión plena de la verdad que se afirma sin sombra de duda acerca de su validez.

Prejuicio: (del lat. praejudicium, ‘juzgado de antemano’) es el proceso de formación de un concepto o juicio sobre alguna cosa de forma anticipada, es decir, antes de tiempo;1 implica la elaboración de un juicio u opinión acerca de una persona o situación antes de determinar la preponderancia de la evidencia, o la elaboración de un juicio sin antes tener ninguna experiencia directa o real. Consiste en criticar de forma positiva o negativa una situación o una persona sin tener suficientes elementos previos. Es una actitud que puede observarse en todos los ámbitos y actividades de la sociedad, en cualquier grupo social y en cualquier grupo de edad, e implica una forma de pensar íntimamente relacionada con comportamientos o actitudes de discriminaciónEn el campo de la psicología, un sesgo cognitivo es una distorsión (distorsión cognitiva) en el modo en el que los seres humanos perciben la realidad.




Gracias wikipedia.


Bueno, el tema exacto al que me quiero referir hoy es a la facilidad que parece tener el público hoy día para opinar sin tener en cuenta si disponen del conocimiento suficiente para ello.
En este blog siempre lanzo opiniones y críticas basadas en un leve conocimiento del tema tratado, a veces el conocimiento es medio. (Huy!, Prieto, cuidado, que hay que ser modesto....que os den, amigüitos). Pero siempre  intento documentarme primero aunque ya sepa lo que voy a escribir, para, simplemente, poder cercionarme de las fuentes, corregir algún fallo y poder dar datos sin miedo a equivocarme.
Bien, como jóven español, activo en temas de internet tipo porno, redes sociales y blogs de humor (y derivados) me he podido percatar de que fluyen por este tipo de plataformas virtuales toda una serie de "iluminados" (tomo prestado el término de un buen colega) que se dedica a lanzar opiniones y críticas, muchas de ellas en clave humorística (para desgracia del mundo del humor) como si tuvieran el don de la verdad y el conocimiento necesario. Algunos de ellos lo tendrán, no lo dudo, pero la mayoría, y son muchos en total, se basan en terceras opiniones o lo que les llega a ellos a través de otros iluminados, de medios de comunicación alternativos o de wikipedia, estas dos últimas ya son casi loables, la verdad, todo ello sin meditarlo mucho o, al menos, tras un periodo de meditación poco fructífero.

Además estos iluminados son capaces de opinar de política, economía, sociedad, deportes y arte. Son realmente hombres de Renacimiento, uf, ¡qué envidia!

¡Cuidado! No me malinterpretéis, que enseguida se me tachará de facha. No estoy lanzando una cruzada contra la libertad de expresión, por Dios, no. Solo abogo por una opinión responsable. 
Aquí es donde entran las definiciones del principio. Es bueno que todos tengamos una "opinión" sobre cualquier tema que nos rodee, que demuestre que estamos en el mundo, que no seamos una pieza más sin ideas propias...el problema es que debemos ser conscientes de que, quizás, no sean opiniones sino prejuicios. Prejuicios, fuera de su connotación peyorativa, que son la base, el inicio indispensable para formar una opinión, pero no es una opinión. 
El castellano, de nuevo, nos vuelve a jugar una mala pasada con su cantidad ingente de sinónimos y su pobre espectro de términos básicos.
Todos tenemos opiniones, pero esos prejuicios (o proto-opiniones) no deberían salir al público a la ligera, como si fueran certeras, porque nuestro conocimiento es siempre limitado y especialmente en esos contextos sociales y públicos, con tanta aceptación y promoción. Resulta peligroso como propaganda involuntaria.
Además, si analizamos esas opiniones, parece que si la mitad de la población jóven española formase parte del equipo de gobierno se acabaría la crisis económica, la crisis de valores, los problemas territoriales, caería el Muro de Berlín, se aclararían las observaciones de OVNIS y llovería agua potable.

Pero en fin, yo soy pintor, intento ser artista pero no se de nada más. Algún que otro colega politólogo podría opinar, pero yo me guardo mis prejuicios para mi y mis amigos.
Así que me centraré en las opiniones artísticas, de cierta página de humor muy famosa y con gran aceptación.
Veamos unos ejemplos, en orden de menos a más, menudas perlitas las dos últimas:

Tengamos en cuenta que el arte es algo muy abstracto, que requiere mucho estudio y dedicación continua para poder llegar a vislumbrarlo, que no a entenderlo, para eso se necesita mucho más. Tengamos en cuenta que opiniones en el mundo del arte hay muchas y que, a día de hoy, todas son válidas. Tengamos en cuenta que es un mundo en el que, según vas entrando se te va abriendo al mente y cuanto más entras más amplías tu espectro de comprensión.
¿Qué derecho tienen estos iluminados a opinar? Es lícito que tengan un prejuicio, no pueden hacer como que el arte no existe...pero, ¿Cómo son capaces de opinar abiertamente de algo que no saben? ¿De algo que se les escapa? ¿De algo de lo que, además, no llega información abierta como sí llegan de otros temas?


Lo interesante de todo esto es el estudio sociológico que se puede sacar, lo poco acostumbrada que está la población media (y estos son jóvenes y supuestamente de mente abierta, todos progres y demás) al arte, sobre todo porque alaban y colocan en un pedestal a la técnica, a la banal estética, a que lo visual impacte...al mero acto artesano.


Poco más debo decir, salvo que me hacen gracia, me da la risa floja por el futuro que me espera si consigo un huequito chiquitín el la realidad artística (si es que existe tal cosa) porque estos jóvenes incultos, intolerantes y de opinión rápida serán mis clientes y su realidad será el contenido de mis obras.


No, definitivamente esta vez no tengo una solución sencilla.

domingo, 27 de mayo de 2012

A ver si así...


...consigues entenderlo.

nº 1 (comic sans)

¿Por qué no?
la comprensión es
la mejor pregunta,
exceso
un poco, remover, ajuste
y es ...
¿No es demasiado?
la comprensión no es suficiente
para un conejo
que no es suficiente.
No sé si el uso de nada
quebró la voz
nada te obliga a nada,
por la causa.
No entiendo.
Si se contradice
en contra de usted, el trabajo,
la imagen no es lo que importa
y el dolor no importa
que no entiende nada.
Incluye:
No hay nada que entender.

lunes, 26 de marzo de 2012

Del arte después de dada...

Como siempre trataré de hacer una introducción ilustrativa al tema.¿Qué es dada? No importa, dada es lo que tu quieras. Eso es al menos que un dadaísta diría.Un historiador de arte, mas soso, diría: dada es un movimiento cultural dado entre los años 1915 y los años 20, un movimiento de carácter nihilista que niega el arte. Usan el absurdo y el humor para quebrar los mecanismos tradicionales del arte como las instituciones (museos, galerías, escuelas...) y el estatus de la figura de artista.Dada surge por la crisis de la 1º Guerra Mundial y el desengaño social producido frente a la modernidad y el ser humano y del rechazo que sentían los artistas al no sentirse unidos a la sociedad y ante la inutilidad del arte.¡Basta ya! Me aburro...

Si queréis mas buscad.

Por el contrario mi conclusión no esta en google.

Dada mató al arte, dada mostró que ya no queda cultura, más tarde dada mató a dada.Vivimos a la sombra del arte, intentando hacer oídos sordos a las palabras de dada...pero no se puede, desde dada nada cultural se sostiene, no hay arte porque lo mataron, no hay artistas porque los mataron, no hay cultura porque la sociedad ha muerto. Dada solo nos lo avisó, no hicimos caso y estamos muriendo como dada dijo.Quizás haga falta otra guerra para darnos cuenta de todo esto y que dada resurja, pero esta vez para enfrentarnos a dada y poder decirle: te equivocaste. Aunque ya hubo otra guerra posterior y dada parecía olvidada.Por ahora dada vence, dada lleva la razón, dada.

Dada puede y yo me rio, como dada quiere que haga.Somos decadentes, lo sabemos y por eso reimos. Dada destruye riendose de los destructores, crea riendose de los creadores.Dada da sentido al sin-sentido.Dada justifica.Dada mata, otra vez. Asumidlo.

¿Debemos culpar a dada de la decadencia cultural? No, por supuesto que no, dada, como todo estilo artístico, fue hijo de su tiempo, dada era el reflejo de la decadencia cultural de la crisis previa a una guerra, desarrollada durante y posteriormente a la guerra.No se si me suena de algo la situación de descontento europeo y de decadencia cultural....
Esperad a que piense...
Nada, ahora no recuerdo...si lo recordáis, avisadme.


Es tiempo de dada, porque no hay respuesta posible, no hay solución, no hay dada. Nada sabe.


Desde que la sociedad del bienestar y el sueño americano mataron a dada el arte no se sostiene. El primer paso para olvidar a dada fue hacer ready makes duchampianos con un enorme folio de explicación conceptual. Desde ahí....todo muere.Olvidamos las palabras de dada y así nos va. Dada dijo que el publico no entendía el arte, que estaba muy alejado. No hicimos caso y dada se ríe mientras caemos en mayor decadencia.

Teatro.

Dada acerca el arte al público rompiendo barreras y el público escupe a dada, porque quiere esas barreras, para poder ir a un museo con una sonrisa y ver que hay gente que es superior y poder soñar con ellos. El artista no puede ser un ser simple como ellos, claro que no....pero luego se quejan por no entender el arte.Dada otorga respuestas, a un precio.Dada dice: ríete del mundo y disfruta.
El dadaísta se ríe de mundo tras haber llorado por él.
Dada debe volver con fuerza, con cambios..pero dada.Dada debe vencer para que podamos negarlo. Pero esta vez de verdad.Pero dada no se sostiene, dada no es humano, dada se niega una y otra vez...por eso dada mató a dada.Y volvería a hacerlo.No queda esperanza por tanto.No queda sino reírnos del mundo.No queda sino reírnos de nosotros.no queda sino Dada.

martes, 21 de febrero de 2012

Del egoísmo...el altruismo y el hedonismo.

Comenzaremos con unas definiciones básicas para que no haya errores léxicos (y aun así los habrá):

-El egoísmo psicológico es la teoría de la naturaleza humana que afirma que la conducta está impulsada por motivaciones autointeresadas, y niega la existencia de conductas verdaderamente altruistas.
-El egoísmo moral, o egoísmo ético, es una doctrina ético filosófica que afirma que las personas deben tener la normativa ética de obrar para su propio interés, y que tal es la única forma moral de obrar, sin embargo permite realizar acciones que ayuden a otros, pero con la finalidad que el ayudar nos dé un beneficio propio tomándolo como un medio para lograr algo provechoso
-El término egotismo, de origen inglés (Egotism), puede ser identificado con el concepto de excesiva importancia concedida a sí mismos y a las propias experiencias vitales. Se trata, en suma, de la tendencia a hablar o escribir de modo excesivo sobre sí.
-Egocentrismo es la característica que define a una persona que cree que sus propias opiniones e intereses son más importantes que las de los demás.
-El hedonismo es la doctrina filosófica basada en la búsqueda del placer y la supresión del dolor como objetivo o razón de ser de la vida. Es la doctrina que considera el placer como el fin de la vida, por lo que se deduce que los seres humanos deberíamos dedicarnos exclusivamente a vivir en su eterna búsqueda.
-La envidia es aquel sentimiento o estado mental en el cual existe dolor o desdicha por no poseer uno mismo lo que tiene el otro, sea en bienes, cualidades superiores u otra clase de cosas. La RAE la ha definido como tristeza o pesar del bien ajeno, o como deseo de algo que no se posee.

Ya casi con estos términos podría dar por finalizada la entrada, pero aun falta la crítica, claro.
Esos son los términos oficiales del egoísmo y sin embargo la concepción a nivel de calle que se tiene del mismo es completamente diferente, según la moral del populacho el egoísmo es una realidad negativa, mala, que hay que evitar a cualquier precio. Pero, ¡oh! volvamos a leer las primeras definiciones, evitando el egotismo y el egocentrismo, y nos encontramos con que todos actuamos de forma egoísta.
Egoísmo, pro tanto, no es actuar solo para uno mismo, sin que importen los demás, en primer lugar porgue el humano es un animal social y, por tanto, necesita de los demás.
Bien, lo explicaré con ejemplos, cuando un individuo ayuda a otro, jamás consideraríamos que es egoísta, ¿verdad? Sin embargo lo que hay que preguntarse es qué motiva al individuo A a ayudar al B. Altruismo podríamos pensar, claro, pero eso es falso, es una palabra que define algo que no existe, ayudamos a los demás porque nos sienta bien, porque nos han educado diciendo que eso es lo correcto y, por tanto, lo que debemos hacer.
¿Por qué una madre lo hace todo por sus hijos? Porque es buena, podría decirse, por amor, quizás, pero mucho me temo que es porque no le queda otra, su necesidad biológica es cuidar a su cría para que viva y crezca sana y, por tanto, al estar haciendo algo para lo que la hembra está programada, se siente bien y feliz a pesar de los esfuerzos. Es decir, actúa para sí, egoísta.
¿Por qué recojo las heces de mi perro de la calle? Porque soy cívico, se podría pensar, pero lo que realmente me motiva a hacerlo es una extraña sensación de bienestar, porque estoy haciendo algo que me han enseñado correcto. Simple y llanamente eso.
Como a un perro que le gusta hacer lo que le han enseñado, nosotros, que nos creemos por encima de todo eso, somos iguales.
Actuamos por y para nosotros según lo que consideramos que es correcto, pero aún así nos molesta llamarlo egoísmo. Somos egoístas, gritadlo, no cuesta tanto ¡Egoístas!

Ahora bien, me gustaría que no entrásemos en la casuística de ejemplos aislados acerca de actuaciones altruístas, excepciones siempre hay, y si se llaman "casos excepcionales" y no "casos comunes" es por algo. Aun así creo que serían fácilmente contraargumentables.

Actuamos de las formas que actuamos porque nos gusta, pero no hay que confundir egoísmo con hedonismo, el egoísmo incluye al hedonismo y lo supera, no se trata solo del placer y vivir bien, se trata de avanzar, crecer, ser mejor...recordad esto: ser mejor.
Por eso ayudamos a los que nos rodean (amigos y familia), porque nos gusta, porque es biológico ayudar a nuestra manada a crecer, y aquél que resulte útil será recompensado. 
Somos egoístas, hay que aceptarlo, porque es lo que nos ayuda a crecer. Nacimos cervatillos para acabar siendo el ciervo con al mejor cornamenta, nacemos gorilas para acabar siendo un espalda plateada, nacemos para crecer fuertes y al final ser "alfa". 
No avanzar es muy poco humano.
Avanzar para ser mejor.
Y ser mejor nos lleva a otro término controvertido: envidia.

El egoísmo en nuestras actuaciones nos lleva a la confrontación con otro de nuestros iguales, que puede que nos supere. Entonces sentimos envidia, envidia rastrera y cruel, porque no hay otro tipo de envidia, no existe la "envidia sana", eufemismos baratos para no sentirnos inmorales. Envidia por aquél que es mejor que nosotros.
Hay dos formas de tomarse la envidia, son una sonrisa y alabando al que es mejor, mientras internamente nos reconcome una mala energía que no creo sea muy positiva; o dejando que el egoísmo nos guíe, crezca, evolucione y se convierta en egocentrismo (cuidado aquí, terreno movedizo), no aceptemos que alguien sea mejor que nosotros e intentemos superarle. Y crezcamos más y evolucionemos y seamos mejores.
Ley de vida.
Sinceramente creo que sin egoísmo y envidia aun no sabríamos lo que es la rueda.

Si fuera un puritano mormón terminaría diciendo que somos malos, que hay que rezar y ponerse en manos de Dios porque somos pecadores.
Pero no lo soy, sería mucho más divertido pero soy un soso.
Terminaré diciendo que el problema es la moral.
La moral que nos guía.
La moral que nos encadena.
La moral que nos impide crecer y nos deja en una especie de bonsai de humano.
Pero quizás no sería lícito vivir sin moral, porque es un invento humano y por tanto inherente a nosotros, lo que habría que hacer es cambiarla. Punto.
Una moral que nos deje evolucionar, donde el egoísmo se acepte como tal, ni bueno ni malo, simplemente real; donde la envidia no sea vea inmoral sino necesaria; una moral donde no haya bien o mal, solo realidad.
Realidad humana, animal y racional, que nos evitaría más de un quebradero de cabeza y, sin duda, haría de nuestro día a día una realidad mucho más sencilla.

sábado, 14 de enero de 2012

De la relación entre arte, artista y público.

No voy a tratar el tema del entendimiento, mayor o menor, del arte contemporáneo en la sociedad que no pertenezca a la élite artística.
Eso es típico.
Trataré de la relación, difícil, entre el artista y su obra, que finalmente será vista y juzgada por un tercero. No importa ahora si crítico frustrado, comprador snob o vecino ignorante.


Muchos artistas, poéticos individualistas, de alma libre como un unicornio en una loma de fantasía, frustrado del mundo y que realiza su obra solo para si mismo, acaba dándose cuenta de que sus obras están hechas para los demás.
Si quieres vivir de esto, claro.
Nos guste mas o menos el sistema es el que hay, compra-venta, relaciones comerciales y demás. Yo pinto porque me gusta, claro, y trato temas de mi interés en un estilo acorde a mi momento actual. Está bien, eso es innegable, pero, finalmente quien juzga tu obra y quienes harán que cambies esto o aquello será el público. Serán terceras personas a las que debes impresionar.
Si quieres que tu obra guste debes gustar a los demás.
Si quieres que tu obra repugne, debes repugnar a los demás.
Los necesitamos.


Cuidado, que sea consciente de esta realidad no significa que la apoye, pero si quiero vivir del arte en este sistema debo de ser consciente, para una vez aceptado, no llevarme ninguna frustración absurda y saber como tratar la contradicción personal vs público sin problemas.
Otro medio sería cambiar el sistema, pero el sistema solo se cambia con violencia, destrucción y gente determinada a ello. ¿Quién está dispuesto? Nadie, la gente prefiere, lógicamente, sus tres comidas diarias mínimas, su Internet, su ipod y demás. Yo que, como me gusta decir, soy hijo de mi tiempo, no voy a ser menos.


Además no podemos ser hipócritas, todos, seamos como seamos, mas o menos individualistas, comunes o diferentes somos hijos de la sociedad y necesitamos de ella tanto como ella necesita de nosotros. Me hace gracia cuando veo a alguien con un aspecto exterior extravagante y le escuchas decir: "no me mires por ser diferente" o "las apariencias engañan".
Diferente, ya.
Si fueras tan diferente no servirías como ejemplo de una aparte de la población. Un poco de coherencia, por favor.
Las apariencias nunca engañan, si te muestras así ante la sociedad es por algo. ¡Un momento! ¿Qué acabo de decir? Mostrarse así ante la sociedad, ¡pues claro! Necesitan de aquellos que les miran mal para ser así, si vivieran solos podrían vestir con pieles, pero como viven de cara al público tienen que dejar bien clarito "lo diferentes que son".
Que gracia.


Necesitamos a la sociedad porque el homo sapiens sapiens es un animal social.
Y el arte, como expresión humana, necesita a la sociedad porque es a ella a quien debe crear un sentimiento determinado, una reacción. Y, por supuesto, opino que es el espectador quien debe terminar una obra.


No podemos negar nuestra humanidad. Aceptarnos en nuestra totalidad es la única forma de tener una vida un poco más sencilla.

martes, 10 de enero de 2012

De los límites...

Esta vez seré breve, duro y sincero.
Lo humanos tenemos límites.
Límites que nos evita hacer todo lo que se nos ocurra, límites que nos hacen precisamente humanos. Sin esos límites seríamos dioses, pero desgraciadamente solo somos las marionetas de los mismos.
Débiles
Porque tenemos límites.
Me entra una risa nerviosa cuando escucho que uno puede hacer lo que se proponga, la risa que brota cuando sabemos que algo va mal y es irreparable.
Irreparable porque tenemos límites.
Límites físicos, límites mentales.
Si eres cojo no compitas a nivel profesional en atletismo.
Si eres feo no sonrías como un conquistador en las discotecas.
Si eres gordo no te compres ropa talla S.
Si tienes el pene pequeño no seas actor porno.
Si eres pobre no te compres un coche de alta gama.
Si eres nulo con la visión del espacio no hagas escultura e instalación.
Si eres negro no entres en un local nazi.
Si vives en una loma arcillosa sobre el lecho de un torrente no esperes una vida sedentaria occidental.
Si no eres inteligente no estudies.


Intentar superar los límites es un juego perdido, un camino de desesperación que no merece la pena por mucho que nos acosen en televisión y revistas mujeres sonrientes, suficientemente maduras como para crear confianza, pero jóvenes como para estar medianamente atractivas, que "si quieres, puedes".
Intentar crear una falsa confianza para superar la expandida actitud de desencanto personal.
Un desencanto personal creado precisamente por intentar hacer y tener lo que no podemos.


Ser consciente de nuestros límites es ser conscientes de nuestra humanidad, ser conscientes del "yo" más básico. Y entonces, solo entonces, podrás empezar a esforzarte con la seguridad de que recibirás frutos, y no frustraciones. Y entonces, solo entonces, sabrás como actuar en tu vida y como enfrentarte a las situaciones a las que te enfrentes. Y entonces, solo entonces, podrás atisbar una vida mas sencilla.


Pero seguirán vendiéndote una falsa realidad de dioses, caerás, volverás a frustrarte hasta que solo quieras dejarlo todo e irte al campo a vivir de la tierra, que Ella decida por ti, dejarte en manos de los dioses, aceptando tu debilidad y mísera humanidad.