martes, 19 de noviembre de 2013

Extracto (detención)

(...)
El ruido se define como un sonido no deseado. Es subjetivo y no permanece en el ambiente. Este tipo de contaminación no deja residuos, teniendo un efecto no acumulativo en el medio, pero si en el ser humano, porque a la larga crea hinchazón testicular. A menos a un nivel metafórico.
Puse música que me ayudase a pensar y encendí mi ordenador. Realmente y para ser sinceros, primero encendí mi ordenador y luego busqué la música en Internet. Ya no se utilizan los equipos de sonido para escuchar un CD o la radio a menos que no tengas el suficiente dinero como para comprarte uno en condiciones. Si tuviera un buen equipo 5.1 instalado en el salón lo haría, pero siquiera tengo una mini cadena.
No pasa nada, pertenezco a la generación del ruido metálico y enlatado de la tarjeta de sonido de un portátil.
Pasada la media tarde, cuando ya había anochecido, vinieron a mi casa a verme unos amigos. Pensé que vendrían con cervezas y pizzas pero resultó que vinieron con chalecos antibalas y una Heckler & Koch USP negra mate, de nueve milímetros, cada uno.
        -   ¡Alto, policía!
        -  ¡Quieto!
        -  ¡Las manos sobre la cabeza!
No recuerdo exactamente qué dijeron, así que pongo esas frases de peli que al menos son resultonas.
Lo de “alto, policía” sí que lo dijeron. Es una frase que siempre me hizo gracia.
        -  Pero si yo no soy policía…
        -  Quédese quieto y no diga tonterías – dijo una mujer vestida con sobriedad y un peinado obsoleto, madura si se comparaba conmigo, pero joven según los estándares actuales.
        - No, en serio, escúcheme, si quiere… ¡Ouch! ¡Me ha pellizcado con las esposas, más cuidado, señora!
        -  Levántate.
        -  Sí, voy, pero escuche, si quiere dar el alto porque usted es policía, debe marcar más la pausa, si no parece que está dando el alto a un policía. ¿entiende? No lo creo, bueno, usted hágalo, es un consejo.
Seguidamente dijo algo más, pero la música estaba a tanto volumen que no me enteré de mucho. El ruido es un sonido que a determinada intensidad y tiempo de exposición produce daños en nuestra capacidad de audición, además de otras reacciones psicológicas y fisiológicas en nuestro organismo, tales como mareos, irritabilidad, cansancio físico, dolores de cabeza, dolor de oídos e insomnio.
Esta última sufrida especialmente por los vecinos cercanos al ruido.
Lo que más me cabrea es que podamos considerar en ciertos momentos y en determinados campos de investigación a Johann Sebastian Bach como ruido.
Entró todo el equipo y empezó a revisar la casa de arriba abajo. Era normal, lo que no me parecía normal era la hora, yo estaba tranquilo pasadas las cinco de la tarde pensando que estos funcionarios estatales seguían un horario de oficina normal, o algo parecido.
         - ¿Se puede saber de qué se me acusa? – grité.
La mirada del equipo ante la estupidez de la pregunta no tuvo precio y yo no pude evitar reírme.
    Debí haber intentado huir, pero no es mi estilo. Cuando corres con las manos atadas a la espalda pareces un pingüino retrasado y yo no podía dejarme ver de esa forma. Además, El concierto en Sol Menor de Bach que salía a trompicones de mi portátil por culpa de la mala conexión a la red, no era una buena banda sonora para una huida.
  Benny Hill o nada.
  (...)

No hay comentarios:

Publicar un comentario