(...)
El ruido se
define como un sonido no deseado. Es subjetivo y no permanece en el ambiente.
Este tipo de contaminación no deja residuos, teniendo un efecto no acumulativo
en el medio, pero si en el ser humano, porque a la larga crea hinchazón
testicular. A menos a un nivel metafórico.
Puse música
que me ayudase a pensar y encendí mi ordenador. Realmente y para ser sinceros,
primero encendí mi ordenador y luego busqué la música en Internet. Ya no se
utilizan los equipos de sonido para escuchar un CD o la radio a menos que no
tengas el suficiente dinero como para comprarte uno en condiciones. Si tuviera
un buen equipo 5.1 instalado en el salón lo haría, pero siquiera tengo una mini
cadena.
No pasa nada,
pertenezco a la generación del ruido metálico y enlatado de la tarjeta de
sonido de un portátil.
Pasada la
media tarde, cuando ya había anochecido, vinieron a mi casa a verme unos amigos.
Pensé que vendrían con cervezas y pizzas pero resultó que vinieron con chalecos
antibalas y una Heckler & Koch USP negra mate, de nueve milímetros, cada uno.
- ¡Alto,
policía!
- ¡Quieto!
- ¡Las
manos sobre la cabeza!
No recuerdo exactamente
qué dijeron, así que pongo esas frases de peli que al menos son resultonas.
Lo de “alto,
policía” sí que lo dijeron. Es una frase que siempre me hizo gracia.
- Pero
si yo no soy policía…
- Quédese
quieto y no diga tonterías – dijo una mujer vestida con sobriedad y un peinado
obsoleto, madura si se comparaba conmigo, pero joven según los estándares
actuales.
- No,
en serio, escúcheme, si quiere… ¡Ouch! ¡Me ha pellizcado con las esposas, más
cuidado, señora!
- Levántate.
- Sí,
voy, pero escuche, si quiere dar el alto porque usted es policía, debe marcar
más la pausa, si no parece que está dando el alto a un policía. ¿entiende? No
lo creo, bueno, usted hágalo, es un consejo.
Seguidamente
dijo algo más, pero la música estaba a tanto volumen que no me enteré de mucho.
El ruido es un sonido que a determinada intensidad y tiempo de exposición
produce daños en nuestra capacidad de audición, además de otras reacciones
psicológicas y fisiológicas en nuestro organismo, tales como mareos,
irritabilidad, cansancio físico, dolores de cabeza, dolor de oídos e insomnio.
Esta última
sufrida especialmente por los vecinos cercanos al ruido.
Lo que más me
cabrea es que podamos considerar en ciertos momentos y en determinados campos
de investigación a Johann Sebastian Bach como ruido.
Entró todo el
equipo y empezó a revisar la casa de arriba abajo. Era normal, lo que no me
parecía normal era la hora, yo estaba tranquilo pasadas las cinco de la tarde
pensando que estos funcionarios estatales seguían un horario de oficina normal,
o algo parecido.
- ¿Se
puede saber de qué se me acusa? – grité.
La mirada del equipo ante la estupidez de la pregunta no tuvo precio y yo no pude evitar
reírme.
Debí haber
intentado huir, pero no es mi estilo. Cuando corres con las manos atadas a la
espalda pareces un pingüino retrasado y yo no podía dejarme ver de esa forma.
Además, El concierto en Sol Menor de Bach que salía a trompicones de mi
portátil por culpa de la mala conexión a la red, no era una buena banda sonora
para una huida.
Benny Hill o nada.
(...)
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